Descripción
Para lograrlo, el diplomado proporciona conocimientos clave de la Psicomotricidad, destacando cómo el ser humano funciona como una unidad en la que mente y cuerpo interactúan continuamente, formando la base de un desarrollo saludable y equilibrado. A través de este programa, los participantes adquieren un profundo entendimiento del papel integral del cuerpo y de la importancia del JUEGO como herramienta esencial en las intervenciones psicomotrices. Este programa no solo enriquece las prácticas pedagógicas, sino que marca el inicio de un camino transformador, tanto en lo humano como en lo profesional. Ofrece a los profesionales la capacidad de adaptarse creativamente a las necesidades reales de los estudiantes y fomenta una intervención educativa innovadora, centrada en el juego y en la comprensión del cuerpo como una globalidad indispensable para el aprendizaje y el bienestar.
La realización de este programa lo hace conducente a la Mención en Psicomotricidad del Magíster en Educación, con la homologación de parte de las asignaturas, permitiendo a los participantes avanzar en su formación de posgrado y profundizar aún más en esta disciplina y su impacto en el ámbito educativo.
Profesor/a de Educación Física, Educadores de Párvulos, Profesores de Ed. General Básica, Profesores de Ed. Diferencial, Psicopedagogo, Psicólogo, Terapeuta Ocupacional, Kinesiólogos, Fonoaudiólogos y otros profesionales vinculados al Proyecto de Integración Escolar.
Metodología
El programa se basa en una metodología vivencial, que integra momentos de reflexión, contraste teórico y aplicación práctica en un entorno participativo. Esta metodología destaca por su enfoque en el cuerpo como eje central del aprendizaje, fomentando la autoobservación y la vivencia corporal como herramientas fundamentales para el desarrollo personal y profesional. Los participantes se involucran activamente en dinámicas que fortalecen su capacidad de reflexión, creatividad y adaptación, asegurando que lo aprendido trascienda el aula y pueda ser aplicado en contextos educativos reales.
El programa, reconocido por su nivel de exigencia, también ofrece un alto grado de satisfacción personal, gracias al impacto transformador en la perspectiva y práctica profesional de los participantes. Generaciones anteriores avalan la efectividad de esta experiencia formativa, que no solo enriquece sus competencias, sino que también promueve un bienestar integral y un compromiso profundo con su labor educativa.